Todos conocemos las charcas de la dehesa, un lugar muy bonito para ir a pescar, o donde llevar el ganado a abrevar, pero en realidad su destino originario era el de obtener arcilla para la fabricación de ladrillos y tejas. Estos son los restos de los tres hornos y de las viviendas. Durante el verano un grupo de trabajadores se instalaba allí hasta que acababa la temporada Aquí podemos ver restos de ladrillos Restos de las viviendas